Quien lidera deja huella. Y quien desea inspirar a otra persona debe aprender a liderar. Todos podemos desarrollar un liderazgo que deje una huella de amor, agradecimiento y admiración. Siendo auténticos líderes podemos sacar lo mejor de los nuestros, desde el respeto, la motivación, descubriendo sus talentos, confiando, delegando, siendo honestos y justos. Quien ha tenido un buen líder no lo olvida jamás, es más, querrá parecerse a él. Pero quien se ha sentido mal dirigido, tampoco lo olvida. Somos personas, y como personas deseamos ser lideradas.

Todos nos enfrentamos a situaciones en las que debemos liderar nuestras propias vidas para poder ayudar a los demás. El mundo está lleno de educadores, entrenadores, padres y madres, amigos, delegados de clase, directivos, profesores, asociaciones… y todos podemos entrenar una serie de virtudes y valores que nos conviertan en líderes auténticos.

El próximo domingo 8 de noviembre a las 19h (hora española) tenemos una cita para hablar de todo ello.

 

 

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